Quiénes Somos

 

“La Antigüa Vasca” Legado de Aurora Valle Lombide ® es una distinguida casa repostera, fundada por la Señorita Aurora Valle Lombide, quien nació en el singular País Vasco, natural de Vergara, quien desde pequeña fue estrictamente formada por sus padres en aquellos caseríos vascos e ilustrada por religiosas en el arte de la elaboración de postres, mismos que por encargo, eran llevados a los Reyes de España en los años treinta.

 

Doña Aurora Valle L. llegó a México en 1950 y se instaló en el corazón de la Capital, en donde creó con éxito la nombrada Pastelería “La Selecta”, en la bien recordada Plaza Santos Degollado número 10, en el Centro Histórico; siendo ésta la primer casa repostera estilo vasco en ésta Ciudad, es así que mostró a la gastronomía mexicana sus manjares que se fueron enriqueciendo con la materia prima nacional, culminando así en un eclecticismo culinario; pronto sus postres fueron recibidos con gran satisfacción y elogiados por diversas familias así como seleccionados por los mejores restaurantes del Distrito Federal, para consentir a sus comensales.
En prestigiados restaurantes tales como Prendes, Caserío Vasco, Las Meninas, Nápoli, Café la Blanca, Sr. Winston Churchil, Riscal, Maunaloa; Circulo Vasco; Hostería Romano, entre otros, se volvió toda una costumbre para los asistentes que después del plato fuerte correspondía paladear un postre selecto, por lo que los restauranteros consumidores de nuestro producto, decidieron incluir en los menús de postres –pasteles La Vasca- siendo en realidad éste La Vasca, el gentilicio con que cariñosa y respetuosamente fue y es nombrada a Doña Aurora Valle Lombide, quien orgullosa de origen, ha acorazado con beneplácito.

 

Por más de treinta años, nuestros clientes tuvieron a bien, de manera cotidiana asistir a la pastelería y saborear nuestros postres, mientras disfrutaban de tranquilidad del jardín que se encontraba al frente del establecimiento; otros, no dejaban pasar la ocasión de echar un vistazo en la planta alta, donde se encontraba el personal laborando artesanalmente tan refinados postres en aquellos mesones de encino. Diversos presidentes de la República Mexicana en turno acudieron para probar tan nombrada especialidad, deleitando además a sus invitados nacionales e internacionales.
Desde aquellos años hasta hoy, es exclusividad de la casa la elaboración de postres tales como, tostones de Vergara, príncipe Alberto, canastas rusas, Napoleones, brazos gitanos, por nombrar algunos; y por supuesto, en temporada navideña los exquisitos cocodrilos, ponches romanos, turrones, almendrados, roscas de reyes y un sinnúmero de manjares dignos de su paladar. Excepcionalismo repostero que hoy seguimos disfrutando en manos de Don José Trinidad Huerta González, quien desde mil novecientos cincuenta y dos, laboró de manera sobresaliente con La Vasca, destacándose siempre por su honestidad, honorabilidad y tenacidad; valores que lo llevaron a ocupar un lugar muy especial en el corazón de Aurora Valle Lombide, quien desde aquellos años lo incursionó para formar paralelamente parte de esta leyenda, pues lo capacitó sustancialmente, confiriéndole únicamente a él y nadie más, sus más secretas recetas así como procesos de preparación de los nombrados postres vascos; es por ello que se han podido mantener intactos los mismos olores, texturas y sabores de nuestra especialidad.

 
 

 
 

En el año de mil novecientos ochenta y cinco, el terremoto que sacudió a la Ciudad de México, ocasionó graves deterioros al inmueble en donde se ubicaba la pastelería, e inclusive éste tuvo que ser demolido; por lo que La Vasca, ordenó al Señor José Trinidad Huerta González, que diera continuidad a la pastelería, autorizándole a utilizar aquél gentilicio de “La Vasca” para dar inicio a la segunda parte de la historia que hoy se escribe; es así que se creó la segunda casa repostera vasca, a la cual se le denominó como “Pastelería de Los Huerta”®, “La Vasca”®, y “Pastelería de los Huerta La Antigua Vasca”®, lo anterior con la finalidad de proteger el citado gentilicio ya que personas ajenas a ésta casa, pretendieron nombrarse como tal, sin autorización expresa o tácita de nuestra fundadora y mucho menos con conocimientos otorgados por ésta para la creación y preparación del reducto repostero que nos ocupa, el cual tan celosa y discrecionalmente se ha conservado; puesto que ello implica más allá que un nombre, implica una cultura, una tradición, un legado latente, una historia y una forma de agradecimiento para Doña Aurora Valle Lombide.

 
 

Es así que desde hace más 50 Años, esta casa repostera le brinda día con día la mejor calidad, al seleccionar personalmente cada una de las materias primas con que preparamos los tradicionales pasteles de La Antigüa Vasca Legado de Aurora Valle Lombide ®.